
No soy escritora, ni poetiza, ni cuentacuentos, ni nada...de echo no se escribir, si supiera hacerlo no estaría aquí escuchando a Rivera Letelier ensimismada con sus historias, envidiando su talento, anhelando su inspiración, deseando robarle sus musas...Soñando con que un duende me dicta el plectro preciso, desbordado de dulzura y encanto.
No se escribir, no hago poesía, no cuento cuentos...no conozco las palabras correctas, no se de metáforas, ni líricas, ni métricas, ni rimas y menos conozco los 10 mandamientos para escribir con estilo de Nietzsche.
No tengo un duende que me dicte sonetos delicados, ni tengo musas que me desvelen de inspiración, menos tengo talento para hacer versos que suenen bonito y lleguen al corazón.
Si supiera escribir...lo haría y contaría historias e inventaria cuentos que todos desearían leer y ganaría premios y la fama me alucinaría tanto tanto que estoy segura que olvidaría como escribir.
No soy escritora, ni poetiza, ni cuentacuentos, ni nada...soy lo que soy, yo misma cristalizada en un trozo de papel auxiliada por unas cuantas letras, soy lo que siento y lo que doy, soy lo que quiero y lo que sueño.
Definitivamente no se escribir y decidí no aprender jamas.
