Hace un rato atrás te apareciste en mis sueños, como hace mucho tiempo no lo hacías,pero a pesar del tiempo nada había cambiado. Me mirabas con los mismos ojos resignados de la ultima vez, caminamos torpes hasta estar uno frente al otro y luego de descubrirnos, sellamos el instante enlazados...como siempre.
Con el corazón aturdido y aun pegada a ti, busque tus ojos y te murmure al oído:
-¿como estas? ¿ya te casaste? (esperando un no por respuesta te escuche atenta)
-estoy bien...voy a casarme pronto, sonreías nervioso (mientras hablabas, con los ojos me decías la verdad)
Si ibas a casarte, pero quizá no te encontrabas tan bien.
Tenias que irte y avergonzado sacaste el celular de tu bolsillo...
-tengo un numero tuyo, pero no se si es realmente
-¿vas a llamarme? interrumpi
-estuvimos juntos mucho tiempo y siempre supiste como cuidarme...acaso algo ha cambiado? dijiste convencido. Ahora sonreías decidido.
Caminamos un segundo y nos sentamos en el borde de una jardinera, solo bastaba vernos, por dentro un torbellino...de esas emociones que te deslumbran y te despiertan, que erizan la piel.
Te levantaste, tocaste mis manos, me besaste la frente y me susurraste al oído:
-despierta...estoy aquí...
Cuando abrí los ojos, ya no estabas, pero podía sentirte aun sabiendo que fue un sueño.
Y aquí estoy...con la piel erizada, el corazón hormigueante y el reloj desorientado...escribiendo(TE)
Y ya son las 3:17 AM
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